Ciudad única donde en lugar de calles hay canales y en lugar de tráfico, agua, Venecia es la cuna del romance y la pasión. Dibujada en los surcos de sus canales, anclada en su laguna, sueño de los encuentros furtivos de los enamorados, nostalgia de quienes desean encontrar en sus rincones sus propios recuerdos. Venecia enamora con su quietud, con su tranquila presencia, con su silencio sólo roto por el agua que se desliza bajo las góndolas, con sus paredes añejas que nos traen recuerdos de un pasado señorial, con su sobriedad y su oculta riqueza interior.
El Canal de Venecia Es un recorrido que no se puede perder. Marcharse de Venecia sin haber recorrido el canal es un desperdicio ya que es la principal atracción de la ciudad. El agua corre es como la vida en Venecia, recorrer en góndola todo el canal, rodeado de palacios e iglesias, es algo que no se puede olvidar con facilidad. Encontramos la opción de hacerlo desde el Puente de los Descalzos a Rialto o desde Rialto hacia el Canal de la Giudecca.
La Plaza de San Marcos Rodeada de monumentos impresionantes como son las procuradurías, la torre o la Basílica de San Marcos.
La Basílica de San Marcos Es la iglesia más importante de Venecia, de estilo bizantino, que se construyó para salvaguardar el cuerpo de San Marcos. Sus zonas más lustrosas son la fachada principal, los mosaicos, la terraza emplazada sobre la puerta central de la iglesia, por supuesto el interior de la basílica de planta de cruz griega y sus cinco cúpulas. En resumen, es toda una belleza arquitectónica que, sobre todo los amantes del arte, no deben dejar de visitar.
El Campanile Es un campanario majestuoso situado muy cerca de la Basílica de San Marcos. Cuenta con 100 metros de altura. Además de por su belleza, vale la pena visitarlo porque, desde lo alto, se tiene la posibilidad de disfrutar de unas vistas preciosas.
El Palacio Ducal Fue el centro neurálgico de Venecia y, hoy día, es toda una atracción turística. Las zonas más importantes del palacio son su fachada, como no toda una obra de arte, la basílica, la Porta della Carta, el patio de estilo renacentista y gótico, la sala del Antecolegio, la sala del Colegio, la sala del Senado y la sala del Consejo de los Diez.
La Academia de Venecia Es uno de los museos más destacados de Venecia y está situado a orillas del canal, concretamente en la Iglesia de Santa María della Carità y el Convento dei Canonici Lateranensi.
La Giudecca Es una de las islas más importantes de Venecia que destaca por su tremenda tranquilidad. En ella, se puede visitar la Iglesia del Redentor.
San Giorgio Maggiore Es también una isla que no hay que perder. Lo más destacado de la isla es el Monasterio Benedictino. Tiene un campanario muy similar al de la Basílica de San Marcos y nos da la oportunidad de visitar la Fundación Cini, cuna del arte y de la cultura en Venecia.
El Lido Para rematar el viaje turístico a Venecia y descansar un poco, siempre se puede acudir a El Lido, la zona playera por excelencia de la ciudad. Relajarse, tomar un baño, si el tiempo acompaña, tomar algo, comer y, si os quedan ganas, visitar el Casino o el Palacio del Cine, son las oportunidades que esta zona nos brinda.
Un paseo por esta ciudad es un regalo para el viajero porque colma los sentidos allá donde se mire. Venecia es novia de quienes la visitan, amada infiel de quienes la desean, pero esposa fiel del mar que la vio crecer.